Salud

La Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad o demencia de Alzheimer toma su nombre del Dr. Alois Alzheimer. Este, en 1906,  observó a una mujer que padecía una rara enfermedad mental. Sus síntomas incluían pérdida de memoria, problemas de lenguaje y comportamiento impredecible. Al morir la mujer, el Dr. Alzheimer examinó su cerebro y descubrió varias masas anormales (actualmente llamadas placas amiloideas) y bultos retorcidos de fibras (actualmente llamados ovillos o nudos neurofibrilares). Estas dos junto con la pérdida de las conexiones entre las neuronas y el cerebro son las tres características anatómicas principales de la enfermedad.

Este tipo de demencia afecta al 13% en personas en EEUU (Alzheimer Association, 2007). En España hay aproximadamente medio millón de personas que sufren este proceso.

Entre los factores de riesgo encontramos (Williams JW, 2010):

  • La edad, es el principal.
  • Herencia, Genotipo específico, se conocen tres genes relacionados con la enfermedad.
  • Algunos AINES (antiinflamatorios no esteroideos).
  • Depresión.
  • Diabetes Mellitus.
  • Hiperlipemia.
  • Trauma cerebral.
  • Exposición a pesticidas.
  • Tabaquismo activo.

También hay algunos factores de protección:

  • Dieta mediterránea.
  • Acido fólico.
  • Estatinas.
  • Niveles educativos elevados.
  • Ingesta de alcohol (de leve a moderada).
  • Mantenerse intelectualmente activo.
  • Ejercicio físico (de moderado a intenso).
Dieta mediterránea

La enfermedad suele desarrollarse en tres fases:

  • La fase inicial puede durar unos dos años y en ella aparecen fallos en la memoria reciente, desinterés, humor deprimido, cambios en la personalidad, episodios leves de desorientación y falta de adaptación a situaciones nuevas. En esta fase es difícil de diagnosticarla.
  • La fase intermedia se desarrolla durante 3-5 años. En ella empeora la memoria afectando también a la memoria remota. Aparecen alteraciones del lenguaje, la escritura, la lectura, el cálculo, apraxias y agnosias. Hay  dificultad para el aseo, el vestir o la comida. Pueden aparecer síntomas psicóticos. En esta fase el paciente tiene dificultad para mantener sus relaciones sociales y es incapaz de mantener una discusión sobre un problema.
  • En la fase terminal (demencia grave) el enfermo es incapaz de andar, se inmoviliza, se hace incontinente y no puede ejecutar ninguna actividad de la vida diaria. El lenguaje se hace ininteligible o presenta mutismo. A veces se produce disfagia y hay riesgos de neumonías, deshidratación, malnutrición y úlceras por presión. Los enfermos pueden permanecer en cama y suelen fallecer de una neumonía u otra infección intercurrente.

Para el diagnóstico, el test mini-mental o miniexamen del estado mental (MMSE) es un test rápido, de fácil interpretación y validado en español, con el que se evalúan aspectos de la esfera cognitiva como memoria, orientación, lenguaje, habilidades o atención (Folstein MF, 1975).

Otras pruebas útiles para el diagnóstico son:

  • Análisis sanguíneo completo.
  • Resonancia magnética nuclear (RNM) cerebral contribuye al diagnóstico precoz, detecta cambios vasculares y permite excluir otras patologías cerebrales.

Para el tratamiento se utilizan fármacos anticolinérgicos que estabilizan o retrasan la progresión de la enfermedad:

  • Para síntomas de leves a moderados son los llamados Aricept (donepezil), Exelon (rivastigmine), y Reminyl (galantamine).
  • Para síntomas de moderados a severos son Axura o el Ebixa (memantine).

Otros medicamentos utilizados dependiendo de los síntomas que presente el paciente son estrógenos, antiinflamatorios potentes, antioxidantes, antipsicóticos, antidepresivos, antiepilépticos.

Hoy en día se está trabajando en una vacuna para prevenir la enfermedad. Aunque aún está en fase experimental se cree que se podrá ensayar durante 2011-2012.

Hay otras medidas terapéuticas importantes como son la estimulación de las funciones cognitivas superiores, el entrenamiento en las actividades básicas de la vida diaria y la estimulación psicomotriz. Todo esto se realiza en los llamados centros de día.

Este artículo se puede leer en el siguiente enlace:

Las provincias: El Alzheimer


Salud Laboral

Alergias Profesionales

Las alergias profesionales son las debidas a una exposición laboral a un agente sensibilizante, llamado alérgeno, que puede ser químico o biológico, y de origen animal o vegetal. En general afectan a un gran número de profesiones y actividades.

Aunque en la actualidad existe un mayor conocimiento de estas enfermedades entre los médicos del trabajo y otros profesionales sanitarios, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), una gran parte de estas alergias desarrolladas en el entorno laboral están infradiagnosticadas en España.

Las enfermedades alérgicas más frecuentes son:

  • Asma.
  • Rinitis.
  • Conjuntivitis.
  • Urticarias.
  • Angioedemas.
  • Dermatitis alérgica de contacto.
  • Neumonitis por hipersensibilidad o alveolitis alérgica extrínseca.

Todas ellas están incluidas en el  Cuadro de Enfermedades Profesionales aprobado en el Real Decreto 1299/2006.

Los alérgenos son las sustancias que, al introducirse en el organismo, lo sensibiliza para la aparición de los fenómenos de la alergia. Las principales vías por las que los alérgenos penetran en el organismo son:

  • A través de la vía respiratoria por inhalación.
  • Através de la vía dérmica al entrar en contacto con la piel.
Polen de pino

Entre los principales agentes sensibilizantes respiratorios, es decir que utilizan la vía respiratoria para entrar en el organismo, podemos citar:

  • La harina.

    Ácaro
  • Las proteínas del látex.
  • Los aldehídos presentes en los disolventes, pinturas.
  • Los isocianatos utilizados en la fabricación de poliuretanos y en adhesivos.
  • Los ácaros.
  • El polvo de la madera.
  • El polen, etc.

Y, entre los agentes sensibilizantes cutáneos tenemos:

  • Los metales como el níquel.
  • Los aditivos.
  • Las resinas epoxy de pinturas y adhesivos, etc.

Tras la exposición al alérgeno los síntomas más frecuentes son:

  • En el asma dificultad para respirar acompañado de silbidos y opresión en el pecho.
  • En la rinitis congestión nasal.
  • En la conjuntivitis lagrimeo e irritación de los ojos.
  • En la urticaria ronchas y habones en la piel acompañados de picor.
  • En el angioedema hinchazón  de los párpados, labios, lengua, etc.
  • En la dermatitis de contacto eccema con picor.
  • En la alveolitis alérgica extrínseca pérdida de la capacidad respiratoria.
Alergia al látex

Hay que tener en cuenta que, en la aparición de estas enfermedades, además de los factores de riesgo debidos a la exposición a una sustancia determinada, también influyen la duración y la frecuencia de dicha exposición así como otros factores debidos al propio individuo como pueden ser la presencia de antecedentes de alergia, de dermatitis atópica, etc.

Entre las profesiones con más riesgo de padecer enfermedades alérgicas respiratorias tenemos a:

Alergia al polvo de madera

  • Los panaderos.
  • El personal sanitario.
  • Los peluqueros.
  • Los empleados de la limpieza.
  • Los trabajadores de la madera, etc.

Las dermatitis alérgicas se dan más en:

  • Trabajadores del sector de la construcción y de los metales.
  • Electrónicos.
  • Peluqueros.
  • Personal sanitario.
  • En la industria farmacéutica, etc.

Para prevenir estas enfermedades el primer paso consiste en la realización de una correcta evaluación de riesgos donde se evalúe la naturaleza del agente sensibilizante así como la existencia y la forma de exposición a dicho agente (respiratorio en forma de aerosol, cutáneo, etc.). Una vez identificado el agente causal hay que intentar sustituirlo por otro menos peligroso y, si no es posible, se debe reducir el tiempo de exposición y potenciar el uso de equipos de protección individual (guantes, mascarillas, etc.).

Desde un punto de vista médico una vez aparecida la alergia, en el caso de que esta no se curara o fuera repetitiva y las medidas adoptadas no evitaran la aparición de nuevos episodios, sería de interés contemplar la posibilidad de cambiar al trabajador de puesto de trabajo.

Asímismo, el servicio de prevención debería implantar medidas de información y formación de los trabajadores con el fin de disminuir el riesgo detectado.

Dra. Amelia Calot Escobar

Vídeo seguridad respiratoria

Salud, Salud Laboral

Embarazo y Trabajo

En España la tasa de ocupación del sexo femenino es de aproximadamente un 42%. El aumento progresivo de la incorporación de las mujeres a la vida laboral ha puesto de manifiesto la necesidad de proteger la salud durante el embarazo y la lactancia como establece claramente el artículo 26 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Esto no significa que el trabajo sea perjudicial para la salud de las embarazadas, sino que hay que evitar ciertos riesgos laborales que podrían ser dañinos para la madre, el feto o el lactante.

Durante el embarazo se producen en el organismo de la mujer cambios fisiológicos cardiovasculares, metabólicos, hormonales, etc. que hacen necesario, en algunos casos, la adaptación del puesto de trabajo.

Los posibles riesgos a los que pueden estar sometidas las embarazadas se clasifican en físicos, químicos, biológicos y factores psicosociales y ergonómicos.

Entre los riesgos físicos tenemos:

  • Las vibraciones.
  • Las radiaciones ionizantes (Rayos X).
  • Las radiaciones no ionizantes (radiofrecuencia y microondas en dosis elevadas).
  • Las temperaturas extremas.
  • El ruido elevado.

Los riesgos biológicos son los debidos a la exposición a agentes patógenos infecciosos como son el de la rubeola o la toxoplasmosis. Estos riesgos se dan en:

  • Laboratorios.
  • Centros de asistencia sanitaria.
  • Trabajos en contacto con animales.
  • Centros de eliminación de residuos.
  • Depuradoras.

Los riesgos químicos se producen por la exposición sin control a determinados productos químicos. Entre los más dañinos tenemos:

  • El mercurio.
  • El plomo y sus derivados.
  • El benceno.
  • El monóxido de carbono.
  • Los disolventes.
  • Los plaguicidas, etc.
Ejemplo ficha producto químico

Entre los factores psicosociales y ergonómicos que pueden llegar a  producir alteraciones en el embarazo y por lo tanto hay que evitar, encontramos:

  • El estrés.
  • El trabajo en turnos rotativos y nocturnos.
  • La manipulación manual de cargas.
  • Las posturas forzadas.
  • Las posturas estáticas.

Hay que tener en cuenta que la leche materna puede transportar algunas de las sustancias nocivas a las que se expone la madre. Por lo que, también durante el periodo de lactancia, hay que evitar la exposición a agentes de tipo biológico y químico.

Es importante señalar que, aunque notificar en el trabajo la situación de embarazo es voluntario, si la Empresa donde se trabaja y, por lo tanto el Servicio médico o de prevención de dicha empresa, no tiene conocimiento de ello no podrá tomar las medidas necesarias para evitar los riesgos.

El departamento de vigilancia de la salud del servicio de prevención de la empresa, una vez conocida la situación de embarazo, tendrá que:

  • Hacer un estudio de la evaluación de riesgos del puesto de trabajo para intentar adaptarlo.
  • Si no es posible adaptar el puesto, cambiará a la trabajadora a otro puesto de trabajo que sea compatible con la gestación.
  • Y, por último, si las medidas anteriores no se pudieran llevar a cabo solicitará a la Seguridad Social la prestación por riesgo durante el  embarazo según establecen la Ley 39/1999, de conciliación de la vida familiar y laboral, y el Real Decreto 1251/2001, mientras dure el embarazo. Actualmente también los Médicos de Atención Primaria de los Centros de Salud pueden solicitar el paso a la prestación de riesgo en embarazo.

Para terminar, recomendaría a todas las embarazadas trabajadoras:

  • Realizar pausas durante la jornada laboral, al menos cada dos horas.
  • Cambiar de posición con frecuencia si se tiene  que mantener una postura continua de pie o sentada.
  • Evitar cargar pesos, sobre todo en los últimos meses de embarazo.
  • Adoptar todas las medidas preventivas para evitar cualquier posibilidad de infección ante riesgos biológicos (guantes, mascarillas, etc).
  • Ante la duda de si el producto químico que se está utilizando puede ser tóxico o no,  revisar la etiqueta del envase donde se especifica si es peligroso para la reproducción.

El Instituto Nacional de seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) ha creado el Ergomater, que es un método para la evaluación de riesgos ergonómicos en trabajadoras embarazadas. Este se puede consultar el siguiente enlace: Ergomater

En este enlace podeis consultar la Guía Sindical para la Prevención de Riesgos durante el Embarazo y la Lactancia de CCOO.

Guía Embarazo. CCOO

Dra. Amelia Calot Escobar

Trailer de la película: Un Trabajo Embarazoso