
Esta sencilla maniobra se utiliza en personas inconscientes para evitar que, al relajarse la mandibula, la lengua caiga hacia atrás y obstruya la vía aérea.
La vía aerea comprende las estructuras que llevan el aire desde la nariz y la boca a los pulmones, es decir, la faringe, la glotis, la laringe, la tráquea y los bronquios.
Para realizarla:
- Primero debemos colocar a la víctima en decúbito supino, esto es, tumbado boca arriba.
- El socorrista desplaza con una mano la frente hacia atrás.
- Con los dedos de la otra mano colocados bajo el mentón, eleva la mandíbula hacia arriba y delante.
- Así se consigue la extensión del cuello y la apertura de la boca y se eleva la base de la lengua para evitar que esta obstruya el paso de aire.



